GINEBRA.- El jefe del FMI, Dominique Strauss-Kahn, dijo que la situación en Europa sigue siendo problemática, y mantuvo la presión sobre las autoridades para encontrar más medidas efectivas para lidiar con la crisis de deuda de la zona euro.
"La situación en Europa sigue siendo problemática y el futuro es más incierto que nunca", dijo en un discurso en Ginebra.
Strauss-Kahn, director-gerente del FMI, afirmó que las crisis de Grecia e Irlanda resaltaron la necesidad de medidas más efectivas para hacer frente a colapsos económicos y financieros. "La demora en fortalecer la supervisión y en crear mecanismos efectivos de resolución de crisis bien podría llevar a la próxima crisis", enfatizó Strauss-Kahn.
"Para mí el euro no es la causa. El euro tiene que ser complementado por una mejor coordinación a nivel regional", aseguró a diplomáticos reunidos en la sede la ONU en Europa. El discurso lo pronunció un día después de criticar la zona euro por la incoherente respuesta a la crisis del bloque.
El funcionario abogó por una supervisión económica y fiscal más fuerte, al remarcar que sin la adecuada regulación "el desastre podría estar al voltear la esquina". Además, advirtió que regulaciones para reformar el sistema bancario eran urgentes y necesarias y que las autoridades alrededor del mundo no se estaban moviendo lo suficientemente rápido como para solucionar los baches en las normas.
"Es importante aplicar nuevas normas al sector financiero", dijo Strauss-Kahn. "Necesitamos una supervisión que no tema decir ?no? a intereses poderosos", agregó.
También enfatizó que la mayoría del mundo se ha alejado de la crisis financiera global, con las economías de Asia en gran medida limpias y las de América Latina y África haciéndolo bien. "Hay un fuerte crecimiento no sólo en Brasil, sino que también en Chile, Perú y Colombia. A los países de África les costó un año retornar al crecimiento", agregó. "En Estados Unidos la situación es más incierta. No estamos fuera de la crisis aún, pero no debería haber una perspectiva demasiado centrada en Europa", dijo el jefe del FMI.
El caso de Alemania
La disparidad entre los países de la zona euro es notoria. La industria alemana creció más de lo esperado y el banco central de Francia subió su pronóstico de crecimiento para el cuarto trimestre, señales de que las economías más grandes de Europa están ganando fuerza mientras la crisis de deuda golpea a los socios más pequeños.
Las buenas cifras de Alemania, Francia y Gran Bretaña contrastan con la situación en Estados Unidos, en donde las autoridades siguen muy preocupadas por la marcha del empleo y del crecimiento. La producción industrial alemana subió un 2,9% en octubre frente a septiembre en términos ajustados por estacionalidad, superando incluso los pronósticos más optimistas. Eso se suma a la evidencia de que la economía más grande de Europa comenzará el 2011 en alta velocidad, incluso cuando una crisis de deuda soberana y los presupuestos austeros socavan las esperanzas de crecimiento en España, Portugal e Irlanda. (Reuters)